Paso 1
Asegurar vuestra web y vuestro social media
Si vuestra web no enseña resultados, lo único que queda para decidir es el precio.
Empecemos por lo que más miedo da: esto NO significa rehacer ni vuestra web ni vuestras redes. Se trata de corregir y añadir lo que falta para que quien llega sepa por qué debe gastarse el dinero con vosotros y no en la clínica de al lado.
¿Qué ve alguien que os acaba de descubrir?
La web se hizo hace años y desde entonces no ha cambiado. No hay antes y después, no hay caras, no hay nombres. Quien la abre no sabe qué os hace distintos, así que vuelve a lo único que sí sabe comparar: el precio.
El formulario manda un correo. Ese correo lo lee alguien cuando puede, normalmente al día siguiente. Para entonces el paciente ya ha escrito a otra.
El Instagram está mantenido, pero con contenido que no es relevante. Mantener un perfil no es lo mismo que darle a alguien una razón para elegiros.
Qué toco en vuestra web
Pongo delante lo que hace distinta a vuestra clínica: vuestros resultados, con casos y fotos propios. Quién opera, con nombre y con cara. Qué pasa exactamente en una primera visita. Todo eso que hoy solo se descubre hablando con vosotros, y que por eso no le llega a quien todavía no os ha llamado.
Cambio el formulario por una conversación. El botón deja de abrir un campo de texto que acaba en un correo y pasa a abrir WhatsApp, donde alguien responde.
Y dejo instaladas las herramientas de medición que los anuncios del paso 3 van a necesitar para funcionar. Si eso no está puesto antes de empezar a invertir, el dinero se gasta a ciegas.
Corregir una web, o incluso crear desde cero una que funcione como canal de recepción de pacientes, se hace en pocos días. No es un proyecto de meses.
Qué toco en vuestras redes
Lo primero, que la web y las redes cuenten lo mismo. Si alguien pasa de vuestro perfil a vuestra web y le parece que ha cambiado de clínica, ya habéis perdido la mitad de lo que habíais ganado.
Y lo segundo, el contenido. No os voy a pedir que os convirtáis en creadores. Recibís asesoramiento individual para saber cómo grabaros y sobre qué temas interesáis más, buscando que salga espontáneo y auténtico en vez de producido.
Y qué pasa cuando alguien por fin escribe
Un agente automatizado atiende esa conversación por vosotros: responde al momento, a cualquier hora. Las dudas que la web no resolvió, y las que sí, con más detalle del que cabe en una página.
No empuja a cerrar. Nutre: manda antes y después recientes que no están publicados en ningún sitio, y espera. Cuando el paciente está listo, y solo entonces, le propone venir a veros.
Después de agendar sigue trabajando. Recuerda la cita, para que la que se reservó sea la que se presenta, y retoma la conversación más adelante con promociones que solo ve quien ya habló con vosotros.
Sabéis cómo funciona porque lo estáis usando: el botón de esta web abre el mío, que se llama Neo. El vuestro llevaría el nombre de vuestra clínica y su forma de hablar. Lo construyo y lo mantengo yo, de principio a fin.
Cómo se nota
No en una gráfica el primer mes. Se nota en el tipo de conversación que os entra: menos «¿cuánto cuesta?» como primera frase y más gente que llega preguntando por un caso concreto que ha visto.
Y se nota en la agenda, porque una cita que se recuerda sola es una cita que el paciente no olvida.
Cuando esto está funcionando, tiene sentido preocuparse de que os encuentre más gente (anuncios). Antes de eso, no.
¿Os ha quedado alguna duda sobre esto?
QUIERO PREGUNTARTE SOBRE ESTO